2 feb 2011

Hey!


Ayer conversando con mamá, fueron surgiendo historias entrelazadas con cada una de las canciones que le gustan a ella... yo la escuchaba emocionada mientras ella me contaba que esa le recordaba el día que se enojó con su novio, que esta otra cuando se reconciliaron, otra canción le recordaba cuando, ya luego de casados, él la cantaba y ella lo escuchaba contenta.

Ahora, mientras escucho un cd de colección, (nostalgia pura!) pienso en mis propias historias entrelazadas con algunas canciones... Hey! de Julio Iglesias, hasta hace un par de años, era una de esas canciones que llegaba muy profundo en mi alma, pero luego la olvidé y no fue sin hasta hoy que estoy recopilando "canciones de colección" cuando volví a escucharla y hoy me doy cuenta del porqué dejé de buscarla: creo que fue porque al fin dejó de doler aquello que se revivía cada vez que escuchaba esa canción.

Dice una serie de TV que "la vida es una canción", pero la vida son muchas canciones, pues nuestra vida misma se va entrelazando con la música, con diferentes tonadas y matices... desde la música con que nos arruyaban cuando bebés, luego estuvieron las cancioncillas de los juegos infantiles, después llegaron las canciones que hacían soñar a nuestro tierno corazón que despertaba al amor... pero también estuvieron aquellas canciones que lo hacían sangrar y con las que lloramos cuantas veces las escuchabamos.

Pero esas "Lágrimas de cristal", lágrimas de amor, poco a poco fueron cerrando alguna "Herida de amor", por "esos amores" que vivimos "a puro dolor", "callados" y luego, "despues de tanto" comprendemos que "lo que no fue no será" pero aunque tengamos que decir "chau, chau adiós" siempre nos quedará "una vieja canción de amor" "para que no me olvides"...
...

18 dic 2009

SMS... Reencuentro



"Deseo saludarla...
como esta?
Artur"


Gisela estaba ensimismada, mirando atentamente al monitor mientras comprobaba los resultados de la configuración que acababa de realizar en este nuevo equipo, cuando llegó ese inquietante sms a su teléfono... Distraídamente tomó su “celu” y leyó el saludo...

"Artur?" No, no podía ser él pues hacía ya tanto tiempo que habían perdido la comunicación. Además en el transcurso, ella había cambiado de lugar de trabajo, de número de teléfono... ¿Quién era pues? Últimamente se había hecho muy desconfiada y si no le quedaba claro el remitente, solía ignorar los mensajes, aún a riesgo de causar el enojo de algunos de los usuarios del Local a quienes daba su tarjeta de contacto por si necesitaban más información acerca de su trabajo.

Decidió contestar cautelosamente:
-"Hola! tanto tiempo! ¿cómo ha estado?"
-"Muy bien. Si que ha pasado el tiempo"

Estas palabras todavía no le decían nada concreto como para saber que efectivamente si era él, así que, con una levísima esperanza de que asi fuera, se aventuró a escribir:
"y... qué pasó siempre con aquella consulta con el médico?"
Recordó que la última vez que habían conversado, él le contó de algunos problemitas de salud y que iría a consultar el siguiente lunes con el médico.

"Ah, bien. Cada mes lleva el control de mi glucosa y presión"
Mmm... si! eso ya le pareció más familiar.
Lanzó una tentativa arriesgada:
"Me alegra saber que estés bien. Extrañé saber de ti"

Entonces fue él quién retrocedió cautelosamente:
"Gracias por contestarme pero tú no eres Gisela"

Sí! Reconoció esa forma tan suya de él para manejarse con una fría prudencia... Ahora ella se lanzó de lleno con el siguiente mensaje juguetón:

"Ah, no? entonces si no soy tu Chapis, tu no eres pues mi Artur el besucón"

Pasaron un par de minutos que a Gisela le parecieron eternos, antes de que el celu vibrara anunciando un nuevo mensaje.

"Ah, si eres Tu.
Necesitaba tanto saber de ti.
Nunca he dejado de quererte"


Gisela dio un respingo… Sí, al fin! Ella que llegó a creer que nunca más se encontraría con él y que ya hasta se había resignado a conformarse con los delirios de sus recuerdos, y a la vez repitiéndose día tras día que ya era hora de que se olvidara de esos delirios, de esa necesidad que le hacía arder la sangre nomás de pensar en sus besos... esos besos arrebatados, locos, salvajes! que le dejaban palpitando deliciosamente los labios hasta mucho después de cada uno de sus furtivos encuentros.

. . .


13 nov 2009

Que hacer en un tiroteo?



Ayer jueves me tocó estar cerca de un tiroteo...
Gracias a Jah, sólo quedé cerca, muy muy cerca, pero no "en medio de", tal como les ha sucedido a tanta gente inocente que ha perdido la vida tan solo por estar en "el lugar equivocado en el momento equivocado"... pues no, por esta vez no me tocó quedar en medio del fuego cruzado.

Salí de mi trabajo casi al mediodía para ir al Centro, al mercado Juárez, de ahí me fui caminando hasta la Alianza y estaba comprando cacahuates y mandarinas cuando se escucharon las ráfagas... mi mente intentó recordar aquél artículo de El Siglo, en el que alistaban algunas cosas que hay que hacer en estos casos... lo único que pude recordar es "tirarse al suelo"... ¿al suelo? en la Alianza? uffaaa! maybe estoy reloca, pero en medio de esas circunstancias todavía me dio cosa ensuciar mi ropita tirándome al suelo... así que sólo me acuclillé bajo los puestos de mercancía y rogué a Dios que la bronca no fuera con el comerciante del puesto donde me encontraba en esos momentos...

Fueron solo unos momentos, porque luego luego se calmaron los disparos y ya nomás mirábamos hacia el Cerro de la cruz a ver si ya andaban persiguiendo a los atacantes o por lo menos, recogiendo los casquillos que tal parece que es lo único que siempre hacen las autoridades... En fin, ya mejor dejé las otras compras pendientes y me regresé a mi lugar de trabajo.

Cuando narré lo sucedido, mientras hablaba, me daba cuenta que lo contaba como si fuera una peli o una serie de t.v., no porque "adornara" el relato, sino porque confirmé lo que hace tiempo he dicho sobre este tipo de situaciones: no tengo ni tuve miedo... Así es, en el preciso momento de los disparos no sentí miedo, ni tampoco después al recordar el suceso. Cierto que rogué para que lo bronca no llegara hasta donde me encontraba, pero lo hice pensando en la gente, las otras personas que andaban allí, pensaba en lo lamentable que sería les pasara algo malo a esas personas que estaban junto a mí en esos momentos.

Después, en el trayecto en autobús, iba pensando en mi familia, en cómo estaría... y si, ahí si me daba miedo de que les pasara algo, pero a la vez me decía a mí misma que eso ya estaba fuera de mi control, todo lo que puedo hacer es orar y encoméndarselos a Jah y además, confiar en el buen sentido de mis familiares para que eviten en lo que les sea posible, meterse en situaciones peligrosas.

Bueno, pues así están las cosas en mi querida Comarca Lagunera y poco a poco vamos adaptando nuestras rutinas, aprendiendo a sobrellevar este acecho constante de la delincuencia... intentamos seguir nuestras vidas dedicándonos a lo nuestro, a trabajar y atender nuestras familias y mantenernos lo más que podamos lejos de problemas, de no meternos con esa gente tóxica y desalmada.


Ya pues... ! ya estuvo de cosas tristes y serias...
Ha llegado el weekend!!! yupiiii!!! Que lo pasen super =)



7 nov 2009

Ricardo y Daniel, trabajando como Estatuas Vivientes...



Las "Estatuas vivientes"... parece que se han puesto de moda en Torreón, o mejor dicho, en muchas ciudades del mundo. Siempre me quedo fascinada mirándolos, cuando me encuentro con algunas de estas estatuas, como el chavo de la Alameda Zaragoza, a quien ya tengo aquí en este blog...

Cuando uno ve a estas estatuas, llama mucho la atención su quietud y la forma de sus movimientos cuando reciben una moneda, pero es más sorprendente el color de su cuerpo y vestimenta.

Hoy también vi a dos chavos trabajando de "plateados" como suelo llamarlos... Andaba yo en la Soriana (centro) cuando llegaron estos chicos y pronto que corro tras ellos para tomarles fotos!













Saludos a Ricardo y Daniel y, muchas gracias
por permitirme tomarles fotos!





P.D Lástima que ahora tengo que tomar las fotos
con un cel. porque mi sony se me perdió :'(



3 nov 2009

Luis y Kristal, en Torreón


Hace algunos días, una mañana, mi madre y yo subimos al autobús -al famoso e inolvidable "Ruta Norte"- para ir al Centro... íbamos charlabamos animadamente de los asuntos que atenderíamos ese día, cuando empezamos a escuchar una agradable voz... era una guapa chica que estaba cantando "El sol no regresa"... Luego, luego saqué mi sony y comencé a grabarla. Acá les dejo el videito:






Fue un momento muy agradable escuchar a esos jóvenes en el Ruta Norte; él toca muy bien la guitarra y ella, bueno qué más puedo decir... solo que me encantó su voz, y además ese ánimo de ellos de echarle ganas a la vida, trabajando juntos, en equipo para salir adelante!


. . .

31 oct 2009

Tus Besos . . .




. . .

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.





Extracto del poema "Besos" de Gabriela Mistral


27 oct 2009

Cuando la vejez nos alcance...


Hoy miré este conmovedor video... me hizo llorar al reconocer lo agrios que a veces somos con nuestra actitud. Por si acaso somos así de soberbios con nuestros padres mayores, aquí tenemos una conmovedora lección de humildad... Qué nos aproveche a todos!




Los padres de pronto se nos van y nos damos cuenta, a veces demasiado tarde, del poco tiempo que hemos pasado con ellos...
Pareciera que con el paso del tiempo, el egoísmo y la intolerancia van reemplazando los tiernos cariños que necesitan nuestros viejitos... Será que vamos perdiendo el recuerdo y las huellas de los cuidados paternales que recibimos en nuestra niñez... Se nos agota la paciencia, la escucha, el habla, la atencion y hasta la buena disposición, para atender las necesidades de nuestra madre y/o padre, ya viejecitos. Cuántas veces nos pasa que no entendemos y nos molestamos con las "incoherencias" de una madre ancianita y simplemente actuamos según como nos fue en el dia,
Pero quizas estamos a tiempo! A tiempo para qué? pues para retomar el control sobre nuestras reacciones al tratar con las debilidades de nuestros padres envejecidos. Propongámonos desde hoy a tratar con mucha paciencia y consideración a nuestros viejitos, porque algún dia tambien nosotros pasaremos por esa situación y buscaremos la comprensión en nuestros hijos.

12 sep 2009

Rumbo a casa...





Torreón... por el Periférico... de noche, manejando rumbo a casa. Luego de un largo día de trabajo, nada como regresar a casa escuchando a Roberto Carlos... aaahhh! uno de los momentos mágicos del cotidiano vivir en esta ciudad...